jueves, 4 de noviembre de 2010

Dicen que para mi, tu eres mi Dios

Dicen que para mi, tu eres mi Dios,
porque puedes tu crearme o destruirme
porque puedes llevarme al cielo o al infierno
porque una sonrisa tuya alimenta mi espíritu
mientras que la indiferencia deprime mi alma
porque puedes hacer crecer en mi la fe
o simplemente desaparecer mi voluntad.
Dicen que para mi, tu eres mi Dios
porque si tus ojos me ven con esa mirada tierna
derrites mi corazón, llenas mi vida de ser
en tanto que si tan solo no me miras
agotas mi ilusión, con la mas oscura depresión
tienes el don de crear vida en tu bello vientre
pero niégame tu amor y hallaré seguro, en la vida una muerte.
Dicen que para mi, tu eres mi Dios
porque alivias el dolor con tu don espiritual
porque tu carisma encanta, domina y fascina
porque tu dulce voz relaja y conforta
porque solo un ángel tiene tal belleza
porque tu magnetismo es como el de un diamante
y eso hace, que no me sienta merecedor de tanta hermosura.
Dicen que para mi, tu eres mi Dios
porque si rezo una oración de la mano contigo
encuentro paz, armonía, amor y felicidad
pero si veo que paseas del brazo de otro
me lleno de celos, tristeza y desconsuelo
yo solo tengo que conformarme con mirarte
y sufro mi fatalidad, porque nunca podré alcanzarte.
Dicen que para mi, tu eres mi Dios
porque puedes hacer de mi lo que desees
porque embargas con tu presencia mi pensamiento
porque tu me has dado luz espiritual
pero no creas mucho de lo que te dicen, no hay tal
si oyes que dicen que para mi, tu eres mi Dios, diles
que tan solo eres para mi, manifestación de EL.

sábado, 23 de octubre de 2010

En Paz

Hola, pues hoy empiezo mi blog. 
Lo he creado con el fin de expresar un poco todos los sentimientos que tengo guardados y que necesito sacar de alguna forma.
Hoy hace 1 mes perdí al amor de mi vida, no ha sido fácil sobrellevarlo, quiero pensar que Dios necesitaba un angel y por eso se lo llevó. Este también es un espacio dedicado a Él.

El siguiente poema refleja mucho de lo que él fue e hizo en vida.



EN PAZ 
Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, Vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

Porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

-----Amado Nervo-----